Info

Mujer P/A
Serie “la familia”
Bronce
237 x 125 x 55 cm.
2003

about

Soriano se inspiró en el arte escultórico de muchas culturas antiguas, en particular, le interesó la manera en que los antiguos pueblos prehelénicos (los antecesores de los griegos) del Mediterráneo y de Asia Menor se apropiaron, para la representación de seres humanos, de algunos principios de la escultura egipcia. Uno de esos principios es llamado “ley de frontalidad” – que es propio de la escultura muy antigua, desde tiempos prehistóricos – y que consiste en presentar a las figuras de frente, con muy poca o casi ninguna flexión en sus piernas. Asimismo, Soriano toma de la escultura de las Islas Cícladas la tendencia a simplificar – o incluso erradicar – los rasgos de los rostros.

El uso de las faldas no era un atributo exclusivo de la representación de mujeres en la escultura del antiguo Egipto o en las culturas de Asia Menor u Oriente Medio, siendo éstas también usadas por escribanos, ministros o dignatarios. Por su parte, en el arte prehelénico y en el griego del periodo arcaico, las faldas o las túnicas largas eran una forma de atavío casi exclusivo de la representación de las mujeres. Las esculturas femeninas de la Grecia arcaica son llamadas “korai” (doncellas) y siempre exhiben una túnica, aunque pueden presentar uno o ambos pechos al desnudo, simbolizando éstos la generosidad. La desnudez completa fue utilizada muy pocas veces en el Mediterráneo antiguo y casi siempre estaba reservada para la representación de la diosa del amor: Afrodita (Venus para los latinos). Es importante mencionar también aquí a dos divinidades mexicas ataviadas con faldas: Coatlicue (“la de la falda de serpientes”) y Chalchihuitlicue (“la de la falda de jade”), ambas relacionadas con la fecundidad.

Es también importante señalar que en la escultura antigua casi siempre los brazos están dispuestos pegados a los costados del cuerpo o cruzados en el pecho. Más allá del hecho de que los brazos extendidos presentaban a los escultores antiguos muchos problemas técnicos (algunas “korai” han perdido sus brazos extendidos) el hecho de abrir los brazos es un gesto de dinamismo o de convocatoria al afecto; particularmente muy poderoso en el caso de la representación de la feminidad. En ese sentido es importante señalar que el gesto de los brazos en esta obra de Soriano se aproxima a los de una imagen de Ishtar – diosa mesopotámica en algo similar a Afrodita – y sobre todo a unas figuras femeninas prehelénicas (minoicas y micénicas) con faldas y con los brazos extendidos, sosteniendo en las manos serpientes, posiblemente éstas simbolizando la sabiduría de la tierra. Estas figuras femeninas micénicas con los brazos abiertos fueron antecedidas por unas muy arcaicas – y mencionadas en el texto sobre la obra Luna – denominadas “figuras psi”, por la letra griega que se parece a un tridente y que también, en cierto sentido, puede adivinarse en esta obra.

La combinación entre rasgos genéricos y brazos extendidos nos sugiere que Soriano busca representar el poder universal de lo femenino como expresión de un afecto generoso e incluyente.

Jardín escultórico

El jardín escultórico es un espacio público y gratuito que conecta el poblado de Amatitlán con el Centro Histórico de Cuernavaca. Es un espacio recreativo, de descanso, reflexión y disfrute de más de 4000 m2 que alberga 17 esculturas de gran formato de Juan Soriano. Su diseño integra la diversidad vegetal, un apantle de cauce natural y especies provenientes de regiones con clima similar al de Cuernavaca.