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Toro
Bronce P/A I
130 x 350 x 150 cm.
2005

about

En este Toro, Soriano manipula de una manera muy personal las características formales y volumétricas del animal abstrayéndolas y depurándolas en planos y prismas geométricos. La escultura sugiere un proceso dinámico entre la figuración y la abstracción, incluso entre el trazo del dibujo y el modelado escultórico. Dicho en otros términos la obra produce el efecto de un cuerpo orgánico reconocible en proceso de volverse formas elementales, o viceversa. Este proceso, que sucede en la mente del que percibe la obra se puede experimentar como dinamismo, mismo que contrasta con la evidente actitud echada del toro y que Soriano recalca al extender imaginariamente las extremidades del animal y proyectar su cola hasta el piso sugiriendo que la forma de la bestia emerge de la tierra.

Los recursos tan efectivamente utilizados por Soriano se basan en las aportaciones del cubismo. Los cubistas exploraron las maneras de presentar varios puntos de vista de un objeto simultáneamente y sintetizar sus elementos formales en términos de líneas, planos y volúmenes, sin que desapareciera completamente la referencia reconocible del objeto real que se retrataba. Muy poco después de que Pablo Picasso inaugurara el breve pero influyente movimiento cubista en 1907 en la pintura, el artista español comenzó a explorar sus posibilidades en la escultura, mismas que poco tiempo después fueron desarrolladas por el italiano Umberto Boccioni, miembro del grupo futurista que buscaba sugerir un efecto dinámico a partir de formas estáticas.

Las propuestas de los movimientos vanguardistas de principios del siglo XX, como el cubismo y el futurismo, fueron muy importantes en la formación del joven Soriano y para su posterior desarrollo como escultor. Asimismo, Soriano afirmó en numerosas ocasiones la admiración que tenía por el trabajo de Picasso.

Jardín escultórico

El jardín escultórico es un espacio público y gratuito que conecta el poblado de Amatitlán con el Centro Histórico de Cuernavaca. Es un espacio recreativo, de descanso, reflexión y disfrute de más de 4000 m2 que alberga 17 esculturas de gran formato de Juan Soriano. Su diseño integra la diversidad vegetal, un apantle de cauce natural y especies provenientes de regiones con clima similar al de Cuernavaca.